miércoles

Gaza

 


 
Mirar al cielo con la panza hecha un hueco
es aseverar que dios a muerto.
 
mirarse las manos cuando están vacías
es congelar también la poesía 
 
Saber que hasta ahí no llego es
La tortura que nos da cualquier espejo 
 
Ignorar que mañana habrá mañana
y las lágrimas presenten me desbandan.
 
Soñar con ser otro mejor de lo que tengo
Se vuelve soñar siempre despierto 
 
Despertar desorientado, estupefacto
es aceptar todo mi espanto
 
sonreír solo por consuelo de que llega el fin
es descansar es parar de sufrir. 
 
Que poema tan cruel es hoy Palestina.