Mirar al cielo con la panza hecha un hueco
es aseverar que dios a muerto.
mirarse las manos cuando están vacías
es congelar también la poesía
Saber que hasta ahí no llego es
La tortura que nos da cualquier espejo
Ignorar que mañana habrá mañana
y las lágrimas presenten me desbandan.
Soñar con ser otro mejor de lo que tengo
Se vuelve soñar siempre despierto
Despertar desorientado, estupefacto
es aceptar todo mi espanto
sonreír solo por consuelo de que llega el fin
es descansar es parar de sufrir.
Que poema tan cruel es hoy Palestina.
